La guerra de Pablo Iglesias
El podcast de Francisco Marhuenda - En podcast av La Razón

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz se equivocaron al dar por finiquitado y sin indemnización a Pablo Iglesias y sus acólitas. No les dieron ni las migajas. Fue una humillación en toda regla. Ahora se encuentran con las consecuencias de sus actos. Un buen amigo me decía que «en política es mejor no tener enemigo, pero si los tienes que estén muertos». La realidad es que Iglesias goza de buena salud y está muy motivado, además, contra el secretario general del PSOE y la lideresa de la amalgama de Sumar. Los problemas llegan ahora una vez que se ha formado gobierno y comienza su andadura. El problema de Sánchez y Díaz es que van muy sobrados. La estrategia del líder de Podemos, es igual que no tenga ningún cargo orgánico, ha sido muy acertada. La venganza es un plato que se sirve frío, aunque tengo un amigo que prefiere utilizar el término Justicia. En este caso es, también, más adecuado, porque Iglesias fue traicionado por una amiga que le debía todo. No voy a negar las maldades y las purgas perpetradas por el exvicepresidente del Gobierno contra sus enemigos y sus rivales, pero tenía una relación especial con Yolanda Díaz. Por ello, la traición ha sido todavía más dolorosa.